El actor, que ha presentado su nueva serie ‘Day One’ en el programa de Pablo Motos, ha sorprendido al confesar cuál es su relación con ChatGPT
La irrupción de la inteligencia artificial en la vida cotidiana fue uno de los temas más comentados durante la visita del actor español Álex González a *El Hormiguero*. El intérprete acudió al programa de Antena 3 para presentar su nueva serie, *Day One*, pero terminó protagonizando uno de los momentos más comentados de la noche al hablar con franqueza sobre su relación con la tecnología y, en particular, con ChatGPT.
Durante la conversación con Pablo Motos, el actor reflexionó sobre la velocidad con la que avanza la inteligencia artificial, un fenómeno que, según explicó, ha superado incluso las expectativas de los propios creadores de la serie que estaba promocionando.

“La primera vez que leí el guion era un futuro lejano, después se cambió a uno cercano y, a los meses, se reescribió para que fuera el presente”, explicó González. El actor añadió que el ritmo del desarrollo tecnológico es tan rápido que incluso algunos detalles de la producción han quedado desfasados. “Lo cierto es que va tan rápido y de una forma tan brutal que incluso lo que hemos rodado, he visto vuestro robot, y el nuestro ya no se movía así”.
La conversación derivó entonces hacia el uso cotidiano de la tecnología. Pablo Motos quiso saber hasta qué punto el actor se siente cómodo con las nuevas herramientas digitales. González, nacido en 1980, reconoció que a veces le cuesta adaptarse a un mundo cada vez más dependiente de las aplicaciones móviles.
“Yo soy del año 80, la TDT sí la sabría programar. Pero hay cosas que ya se me empiezan a escapar”, comentó entre risas. A continuación explicó que lo que más le incomoda es la creciente necesidad de utilizar aplicaciones para tareas sencillas. “Una app para la cafetera, otra para la nevera… Y yo solo quiero darle al botón. El café, otra. Me molesta”.

Sin embargo, cuando la conversación giró hacia la inteligencia artificial, su postura cambió radicalmente. González reconoció que utiliza con frecuencia ChatGPT y que la herramienta se ha convertido en una presencia habitual en su día a día.
“La IA sí la uso bastante. ChatGPT es todo. Es mi amigo, mi psicólogo, mi socio…”, afirmó con naturalidad.
La declaración sorprendió a Pablo Motos, que reaccionó inmediatamente. “¿Tu psicólogo?”, preguntó el presentador, visiblemente intrigado.
González matizó entonces su comentario, explicando que utiliza la herramienta principalmente para reflexionar o revisar la forma en que se comunica con otras personas. “Bueno, es que le puedes preguntar cualquier cosa. Lo que quieras”.
Motos quiso profundizar más en el asunto y planteó una situación concreta. “Quiero entenderte mejor. ¿Has tenido alguna conversación con ChatGPT rollo ‘me encuentro raro’?”, preguntó.
El actor respondió que no lo utiliza exactamente de esa manera, aunque sí le ha resultado útil en momentos en los que necesitaba analizar sus propias palabras antes de enviarlas. “No, pero sí que le he preguntado a la hora de mandar un mensaje. Sí lo he pasado por ahí para saber si estoy de alguna forma”.
González explicó que, en ocasiones, utiliza la inteligencia artificial para revisar el tono de lo que escribe. “Hoy le he dicho: ‘Quítale cualquier rasgo de manipulación si lo hay’. O de rencor”.
A pesar de su comentario inicial, el intérprete quiso dejar claro que no sustituye la ayuda profesional por el uso de herramientas tecnológicas. “No es que sea psicólogo, aunque creo que hay mucha gente que lo puede utilizar”, dijo. Acto seguido añadió: “Yo en mi caso tengo muy buen psicólogo; en verdad no necesito ChatGPT”.

No obstante, reconoció que la inteligencia artificial forma parte de su rutina digital y que recurre a ella con frecuencia para diferentes tareas. “Pero, para casi todo, sí lo utilizo”.
La conversación tomó entonces un giro hacia el tema de la privacidad. Motos planteó una preocupación cada vez más presente en el debate público: el hecho de que estas herramientas acumulen grandes cantidades de información personal.
“¿No te da miedo que sepa tanto de ti?”, preguntó el presentador.
González respondió con una reflexión que vinculó con la experiencia colectiva vivida durante la pandemia. Según el actor, el uso de determinadas tecnologías implica aceptar un intercambio entre privacidad y servicios digitales.
“Creo que desde el confinamiento nos hemos tenido que enfrentar a la cuestión de hacer un intercambio de tu privacidad a cambio de tener información sobre tu salud. Y creo que ahora ocurre lo mismo”, explicó.
El actor admitió que es consciente de esa dinámica, pero aseguró que, en su caso, considera que el beneficio compensa el riesgo. “Sí me lo planteo, pero es que en mi caso sabe absolutamente todo. Pero a cambio me ofrece un servicio y estoy okei con el intercambio”.
Incluso fue más allá al mencionar el modelo de suscripción de la plataforma. “Merece la pena tener el de pago porque te guarda la información”, afirmó.

Las palabras de González dieron pie a uno de los momentos más humorísticos de la entrevista, cuando Pablo Motos confesó que su propia experiencia con ChatGPT ha sido bastante peculiar.
“Mi ChatGPT es gilipoll*s”, dijo entre risas. Según relató, el comportamiento de la herramienta cambió después de que los populares personajes del programa, Trancas y Barrancas, la utilizaran durante el verano. “Llegan en verano, se meten en mi casa, tengo el de pago y lo agarraron ellos. Ahora se ha vuelto un maleducado. Me habla tipo: ‘Qué pasa tío’. Yo quiero que hable bien y ya no hay manera”.
Antes de concluir la conversación, González compartió una experiencia curiosa relacionada con una pregunta que le planteó a la inteligencia artificial sobre la forma en que interactúa con ella.
El resultado le sorprendió por su carácter simbólico. “Me sorprendió porque salía yo cogiendo en brazos a un robot que era la IA y le daba de comer, con cosas de colores…”, relató.
La escena, explicó el actor, le transmitió una sensación de calma inesperada, como si la relación entre humanos y tecnología estuviera destinada a desarrollarse de una manera más cercana de lo que muchos imaginaban.

