Julio Iglesias estudia acciones legales tras el archivo de la denuncia en su contra y solicita acceder al expediente para valorar un posible delito de denuncia falsa.
Julio Iglesias ha decidido tomar la iniciativa ante la justicia tras el archivo de la denuncia en su contra por parte de la Fiscalía, que consideró que la Audiencia Nacional no era el órgano competente para investigar los hechos supuestamente ocurridos en el Caribe.
Sin embargo, lejos de dar el asunto por cerrado, el cantante ha solicitado formalmente acceder al expediente completo con el objetivo de estudiar si pudo existir un delito de denuncia falsa en su contra, lo que anticipa una batalla legal de gran envergadura.

“Voy a defender mi nombre y, si es necesario, pasaré al ataque”, ha afirmado Iglesias a su círculo más cercano.
Esta declaración refleja su determinación no solo de limpiar su imagen, sino de contraatacar a quienes han puesto en entredicho su reputación.
Fuentes cercanas al artista han revelado que Iglesias cuenta con material audiovisual que demostraría que algunas de las denunciantes habrían recibido dinero para acusarle.
“Tiene grabaciones que evidencian que recibieron compensaciones económicas”, sostiene un periodista que ha tenido contacto directo con el cantante.

La ofensiva judicial de Iglesias no se limitaría a las denunciantes.
También estaría preparando acciones legales contra varios medios de comunicación, entre ellos eldiario.
es y Univisión, a quienes su equipo acusa de haber impulsado una campaña que ha dañado gravemente su reputación internacional.
“Los periodistas de esos medios contactaron con hasta seis exempleadas ofreciéndoles protección”, asegura una fuente que prefiere permanecer en el anonimato.
“Ellas rechazaron esas ofertas y llegaron incluso a grabar las conversaciones”.
El giro más contundente en esta saga ha llegado con la revelación del comunicador Bertrand Ndongo en su perfil de X.
“Los abogados de Julio Iglesias ya tienen grabaciones y testigos que demuestran que ofrecieron dinero a mujeres que trabajaron para él para denunciarle”, afirmó Ndongo.
Esta declaración ha encendido aún más la polémica y ha puesto a Ignacio Escolar en el centro de la tormenta mediática.
Iglesias, decidido a no dejar piedra sin mover, ha anunciado que exigirá más de 200 millones de euros a Escolar y a eldiario.
es por el daño a su imagen.
“Si esto se confirma, el golpe para el director del medio sería histórico”, advierte un analista de medios.
Mientras tanto, Ignacio Escolar ha optado por el silencio, una actitud que muchos consideran reveladora.
El director de eldiario.
es, quien publicó las acusaciones contra Iglesias, se encuentra ahora en una posición delicada, enfrentando una posible demanda multimillonaria que cuestiona no solo su rigor periodístico, sino también sus métodos de trabajo.
“La verdad siempre sale a la luz”, ha declarado Iglesias en varias ocasiones, reafirmando su postura de que la justicia prevalecerá.
Este caso, que ya ha captado la atención de los medios y del público, podría convertirse en uno de los pleitos mediáticos más sonados de los últimos años.
La credibilidad del medio dirigido por Escolar se encuentra en juego, y si el caso avanza, podría dejar una huella imborrable en el panorama informativo español.
“No me quedaría tranquilo si no lucho por mi verdad”, ha manifestado Iglesias, dejando claro que está dispuesto a llevar esta lucha hasta las últimas consecuencias.

La situación se complica aún más con la aparición de testimonios y evidencias que podrían cambiar el rumbo de la historia.
Iglesias, con su característico carisma y determinación, está decidido a recuperar su honor y demostrar que las acusaciones en su contra son infundadas.
“Voy a ir a por ellas”, repite con firmeza, mientras su equipo legal se prepara para lo que promete ser una batalla épica en los tribunales.
El desenlace de este conflicto no solo afectará a Iglesias y a su carrera, sino que también tendrá repercusiones significativas en el ámbito del periodismo y la ética en la información.
La sociedad observa con atención cómo se desarrollan los acontecimientos, esperando que la verdad salga a la luz y que se haga justicia en un caso que ha sacudido los cimientos de la industria del entretenimiento y los medios de comunicación en España.
