Jessica Cediel quedó en el centro de la polémica tras expresar públicamente su apoyo a Álvaro Uribe, desatando una fuerte reacción en redes y medios.

En un reciente episodio que ha sacudido las redes sociales y los medios de comunicación en Colombia, la presentadora y modelo Jessica Cediel se encontró en el centro de una controversia tras sus declaraciones sobre el expresidente Álvaro Uribe Vélez y su hermano Santiago Uribe.
Durante una entrevista, Cediel expresó su apoyo a Uribe, afirmando que ha estado “firme con él desde hace 20 años”, lo que provocó una serie de reacciones en cadena entre los televidentes y seguidores de la política colombiana.
La situación se intensificó cuando Cediel fue cuestionada sobre la condena de 28 años que enfrenta Santiago Uribe por crímenes de lesa humanidad.
“¿Qué tiene que ver mi inclinación política con mi relación con Dios?”, se defendió Cediel, desafiando a quienes critican su postura.
“Mi fe habla del amor al prójimo, mientras que su postura política habla del odio al diferente”, añadió, subrayando la contradicción que muchos ven entre su fe y su apoyo a Uribe.
Las redes sociales estallaron en reacciones.
“¿Cómo puede hablar de amor y apoyar a alguien cuyo hermano está condenado por crímenes atroces?”, cuestionaron muchos usuarios.
La polémica se avivó aún más cuando se hizo referencia a los 12 Apóstoles, un grupo paramilitar vinculado a Santiago Uribe.
“Nunca pudieron probar la existencia de los 12 Apóstoles”, insistió Cediel, desestimando las acusaciones en su contra.

Sin embargo, la historia no termina ahí.
Cediel también reveló que le ofrecieron “de todo” para convertirse en presidente de Colombia, insinuando que hubo intentos de manipulación política en su carrera.
“Me dijeron que si no ponía la demanda virtual, tendría la campaña financiada y sería el mejor alcalde del país”, afirmó.
Esta revelación dejó a muchos preguntándose sobre la corrupción y los intereses ocultos en la política colombiana.
El periodista Julián Martínez, que cubre estos temas, comentó sobre la falta de pruebas en el caso de Santiago Uribe, pero también destacó que el dueño del diario El Colombiano, Manuel Santiago Mejía, es un aliado cercano de Uribe y ha sido testigo en su defensa.
“Uno de los dueños del colombiano se va con toda para tratar de tumbar a Petro”, advirtió Martínez, sugiriendo que hay un trasfondo político más profundo detrás de la cobertura mediática.
La situación se volvió aún más tensa cuando se revelaron documentos de la fiscalía que implican a Álvaro Uribe en la creación de grupos paramilitares en Yarumal.
“La firma del gobernador Álvaro Uribe Vélez está en la convivir de alias Julián Bolívar”, declaró un investigador, lo que llevó a muchos a cuestionar la integridad del exmandatario.
“Estas cooperativas estaban conformadas por trabajadores rurales y permitieron que estos grupos paramilitares actuaran libremente”, añadió.

La indignación pública creció cuando Cediel, en medio de la controversia, intentó cambiar el enfoque de la conversación.
“Cada quien da lo que viene en el corazón.
Si usted tiene veneno, eso es lo que va a compartir”, dijo, instando a la gente a centrarse en su propia vida en lugar de criticarla.
Sin embargo, la respuesta no fue favorable.
“Tengo 6,402 fundamentos que usted no entiende.
Seis madres lloran a sus hijos”, le respondieron algunos críticos en las redes sociales, evidenciando la profunda herida que los crímenes de lesa humanidad han dejado en la sociedad colombiana.
La controversia ha puesto de manifiesto las divisiones políticas en Colombia, donde el apoyo a Uribe sigue siendo un tema candente.
Mientras algunos lo ven como un líder fuerte que ha luchado contra el narcotráfico y la violencia, otros lo consideran responsable de graves violaciones a los derechos humanos.
La figura de Cediel se ha convertido en un símbolo de este debate, con muchos cuestionando su credibilidad y la autenticidad de sus creencias.
En resumen, Jessica Cediel ha desatado un torbellino de críticas y defensas en su reciente aparición pública.
Sus comentarios sobre Álvaro Uribe y su hermano Santiago han reavivado viejas heridas en la sociedad colombiana, obligando a muchos a confrontar la compleja relación entre la fe, la política y la justicia en un país que aún lucha por sanar.
La pregunta ahora es: ¿cómo seguirá esta historia y qué impacto tendrá en la percepción pública de Cediel y de la política colombiana en general?

