“¿TÚ TAMBIÉN LLORAS DE HAMBRE?”, le preguntó la mendiga al millonario y le ofreció su último pan. Lo que sucedió después dejó a todos helados…
La lluvia fría empapaba las calles de Ciudad de México aquella tarde de noviembre, mientras Sebastián Rojas permanecía bajo un farol parpadeante, con agua corriéndole por el rostro, indistinguible de …
“¿TÚ TAMBIÉN LLORAS DE HAMBRE?”, le preguntó la mendiga al millonario y le ofreció su último pan. Lo que sucedió después dejó a todos helados… Read More