Muere Chuck Norris, leyenda del cine de acción, a los 86 años

El intérprete y campeón de artes marciales había sido ingresado en un hospital de Hawái esta semana por una emergencia médica
Murió a manos de Bruce Lee en el Coliseo romano, en los ochenta encarnó a héroes de acción en películas hollywoodienses de bajo y medio presupuesto y en los noventa se convirtió en un ranger que combatía el delito en la ciudad de Dallas, mientras en internet su imagen era pasto de memes que apelaban a su inmortalidad y rudeza.
Chuck Norris, leyenda del cine estadounidense y campeón de las artes marciales, falleció este jueves a los 86 años tras ser ingresado esta semana en un hospital de Kauai (Hawái) por una emergencia médica.

Fueron sus familiares quienes anunciaron la muerte mediante una publicación en su cuenta de Instagram: «Con gran pesar, nuestra familia comunica el repentino fallecimiento de nuestro querido Chuck Norris, ocurrido ayer por la mañana. Aunque preferimos mantener la privacidad en torno a las circunstancias, queremos que sepan que estuvo rodeado de su familia y que falleció en paz».
«Vivió su vida con fe, propósito y un compromiso inquebrantable con las personas que amaba. A través de su trabajo, disciplina y bondad inspiró a millones de personas en todo el mundo y dejó un impacto duradero en muchas vidas», añadieron.
Nacido el 10 de marzo de 1940 en Ryan (Oklahoma), Chuck Norris, cuyo nombre real era Carlos Ray Norris, ingresó en la Fuerza Aérea de Estados Unidos en 1958 y pronto fue enviado a Corea del Sur.

Allí adquirió el apodo de Chuck y, a diferencia de otras estrellas del cine de acción, comenzó a interesarse por las distintas artes marciales, formándose en disciplinas como el taekuondo, el tangsudo o el kárate, disciplina esta última de la que llegaría a ser cinturón negro.
Cuando regresó a Estados Unidos, fundó su propia escuela y empezó a competir en diferentes torneos hasta convertirse en campeón mundial.
Su buen desempeño en las competiciones no solo le brindó la publicidad necesaria para abrir una cadena de escuelas de kárate a la que asistían personalidades como Steve McQueen o Priscilla Presley, sino que le puso en contacto con Bruce Lee, con el que trabó una amistad que a la postre le convertiría en Colt, el antagonista de El furor del dragón (1972).

La pelea que ambos libraban al final de la cinta en el Coliseo romano se convertiría en una de las más famosas de la historia del cine y consolidaría a Norris como un eficiente héroe de acción en los setenta y los ochenta.
Solo en una ocasión volvería a hacer de malo, en El tigre de San Francisco (1974).
Pese a sus limitadas dotes interpretativas, Norris cultivó una imagen pública de disciplina, fortaleza física y valores tradicionales que, a menudo, trasladó a sus papeles protagonistas en películas como Furia silenciosa (1982), McQuade, lobo solitario (1983), Desaparecido en combate (1984), Código de silencio (1985) o Delta Force (1986).
Ninguna de ellas, salvó quizá Desaparecido en combate, que protagonizó para la Canon, estuvo nunca a la altura de clásicos del género como Acorralado (Rambo) (1982) o Depredador (1987), pero sí que satisfacían a un público ávido de acción y adrenalina que alquilaba con frecuencia sus películas en los videoclubes de medio mundo.

En los noventa, cuando su figura parecía ya diluirse entre otros grandes referentes del cine de acción como Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone o Bruce Willis, renació con Walker Texas Ranger, una serie de televisión que inició su andadura en 1993 y que permaneció en antena hasta el 2001, sumando un total 203 episodios.
Emitida en España por Telecinco, Norris se metía en la piel de Cordell Walker, un ranger experto en artes marciales y excombatiente en Vietnam que luchaba contra el crimen y defendía la justicia en las calles de Dallas.
El éxito de la producción lo convirtió en una estrella internacional, pero fue también clave a la hora elevar su figura a los altares de la cultura pop.
En los noventa, Norris encontró una segunda gran vida en televisión con Walker Texas Ranger.
Entre 1993 y 2001, la serie emitió 196 episodios a lo largo de nueve temporadas que terminaron por convertirlo en un icono de la cultura popular.

Dio vida a Cordell Walker, un ranger texano que reunía buena parte de los rasgos que habían definido sus personajes cinematográficos: disciplina, sentido de la justicia y habilidades de combate.
A mediados del año 2000, el presentador y humorista Conan O’Brien comenzó a parodiar la ficción televisiva en The Tonight Show y pronto los internautas comenzaron a hacer chistes en torno a la imagen de tipo duro, viril y solitario que el propio actor se había construido.
«Chuck Norris no hace flexiones… empuja la tierra hacia abajo» o «La muerte tuvo una experiencia cercana a Chuck Norris» son solo algunas de las bromas que se fueron compartiendo en el ciberespacio. Al actor y deportista le hacían gracia. Así lo explicó en el 2006 en el blog conservador World Net Daily, aunque aclaró que en la historia del planeta «solo ha habido un superhombre y no soy yo», en referencia a Jesucristo.
Bautista devoto, republicano y conservador declarado, Norris escribió varios libros de temática evangélica y aprovechó su popularidad para apoyar al ministro bautista Mike Huckabee en las primarias republicanas del 2008.
En el ámbito sentimental, se casó en dos ocasiones y tuvo cinco hijos, una de ellas fruto de una relación extramatrimonial cuando servía en la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
